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| Attack at Dawn |
En 1952, en la ciudad de Torun, al norte de Polonia, dos jóvenes
artistas, ex-estudiantes de la Academia de Bellas Artes trajeron al mundo a su
primer hijo, Jacek Yerka, cuyos primeros recuerdos, como el lector puede
imaginar, son los aromas de pinturas, tinta, papeles, gomas y pinceles. En
dicho ambiente se gestó el crecimiento de niño, siempre expuesto a y motivado
por los cuadros que colgaban del taller de sus padres. Ésta era una perfecta
relación donde el padre era el responsable de las ideas y la madre, la encargada de
plasmarlas. No hay necesidad de indicar que el joven Jacek heredó las
características de sus padres, al menos en el campo del arte.
Sin embargo, y cómo el pintor ha indicado en repetidas veces, la persona
más importante de su niñez no fue ninguno de sus padres, sino su abuela
paterna, Wanda, quien siempre fue la perfecta compañía para caminar por los
bosques y cuyo departamento siempre funcionó como patio para juegos. Como es
evidente en muchas de sus obras, ambos elementos – la naturaleza y la
arquitectura – son los pilares sobre los que Yerka ha construido su obra.
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| Cathedral |
Desde niño, Jacek siempre tuvo problemas con las personas de su misma
edad. Por este motivo, pasaba la mayor parte del tiempo puertas adentro, con lápiz
en mano y su imaginación abocada a la creación de diferentes realidades, no
tanto a través de la pintura en esa temprana época de su vida, sino a través
del dibujo y la escultura. Sus dedos siempre estaban cortados por pequeñas
navajas que llevaba a dondequiera que fuera y que usaba para mantener afilados
sus lápices. Cientos de dibujos y pequeñas esculturas de botes, cabezas y
máscaras fantásticas eran el escape perfecto de lo que él percibía como una
realidad gris y horrible que se extendió a través de toda su educación primaria.
Por fortuna, los profesores lo dejaban esculpir durante las clases, experiencia
que le permitió atravesar dicha etapa de manera más feliz. Además, sus profesores
siempre se vieron sorprendidos por la capacidad del joven Yerka para seguir la
clase y sus contenidos a pesar de que sus manos siempre estaban ocupadas. El
prestigio que ganó poco a poco sólo creció durante la educación secundaria
cuando fue una especie de alumno intocable
gracias a su habilidad como ilustrador y sus excelentes calificaciones.
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| Amonit |
A pesar de todo lo anterior, Jacek Yerka jamás pensó en convertirse en
artista. En su mente, sus metas siempre estuvieron en las facultades de
medicina y astronomía, y fue sólo un año antes del examen de admisión cuando
tomó en serio el potencial de la pintura y los mundos que podía crear con ella.
Antes de ser admitido en la academia, él ya había incursionado en muchos estilos
pictóricos, desde el Impresionismo a lo Abstracto. En una época estuvo fascinado por Cezanne, realizó varias acuarelas al estilo de Paul Klee, y
durante el primer año de estudios, notó que su mayor fascinación, y que lo
inspira hasta el día de hoy, era la pintura Flamenca del siglo XV, el patrón al
que volvía por comparaciones y referencias.
Sin embargo, su experiencia durante los años en la Academia de Bellas
Artes no fue del todo feliz. Sus calificaciones en las clases de pintura no
fueron las mejores ya que Yerka era reacio a pintar en diferentes estilos,
algunos de los cuales no disfrutaba. Como área de especialización, el artista
polaco eligió Gráficos. A pesar de que su profesor no estaba de acuerdo con su
manera de crear, entendía sus esfuerzos y lo dejaba seguir su camino. Sin
molestias de ningún tipo, el joven Jacek comenzó a plasmar sus visiones
oníricas en planchas de grabado, con la precisión y el estilo de Durero.
En este período, la vida del joven estaba dividida en dos.
En el día, se sucedían pruebas, clases y proyectos, la vida típica del
universitario. Durante la tarde, invertía horas de su tiempo en pinturas que
sólo mostraba a su familia y amigos.
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| Autumn |
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| Brontosaurus Civitas |
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| Keep Silence |
Los pósters también fueron parte importante durante dicho período,
aunque por accidente más que por vocación. En el segundo año de universidad,
sus profesores y compañeros descubrieron la habilidad de Yerka para crear
imágenes claras con mensajes interesantes. Su gran técnica dio como resultado
una serie de exitosas exhibiciones en Polonia y en el extranjero.
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| The Second Day of Genesis |
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| Theory of Strings |
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| From the Abyss |
En 1972, su primer póster logró el primer lugar en un concurso. Invirtió
el dinero del premio en comprar todos los libros sobre Durero y El Bosco disponibles
en Polonia en aquella época. Ya en 1980, tras el primer lugar en un concurso de
Milán, llegó su primer auto y su departamento. Era la forma en que el artista
polaco se ganaba la vida aunque sus horas libres siempre las invertía en pintar
sus visiones oníricas y sus sueños de niñez.
Desde 1980 en adelante, un adulto Jacek comenzó a cooperar con muchas
galerías en Varsovia y a realizar trabajos por encargo, dedicándose ya 100% a
la pintura.
A mediados de los años 1990, Yerka recibió una propuesta desde Hollywood
que rompió su rutina de pintor. El productor Renee Daalder adquirió los
derechos de 50 canciones de The Beatles,
y tras descubrir la obra del pintor polaco, tuvo la idea de unir canciones y
pinturas en una película de ciencia ficción bajo el nombre Strawberry Fields. El artista participó en la primera parte de este
proyecto diseñando figuras, máquinas monstruosas y paisajes inexistentes.
Incluso algunas de sus obras fueron creadas para este proyecto, entre ellas Creation of Life, Technobeach y Broken Picnic.
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| Zeppelin |
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| Sonnet |
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| On the Edge of Space |
Jacek Yerka ha indicado que su más grande inspiración siempre ha sido y será
los recuerdos de su niñez: los lugares, los sentimientos que recuerda, los
aromas. Estos pueden
ser apreciados en obras como Between
Heaven and Hell, Attack at Dawn, Summer in the City, Paradise in the Yard y Halloween.
También hay series de pinturas que
han sido inspiradas por sus sueños – New
Age Manhattan, Metropolis, Sonnet, Strawberry tree, Cathedral,
Swimming lesson – y por sus
constantes viajes a los campos polacos - Amok
Harvest, Space Barn, Express Package, Jalousie, Full Bowl –
entre otros.
Muchos consideran a Yerka como El Bosco del siglo XXI. Si bien, existen
ciertos paralelos, los sueños del pintor polaco no se inclinan hacia las
visiones infernales y los monstruos tan característicos del autor de El Jardín de las Delicias. Hay una
estética más diáfana en las obras de Jacek Yerka, una combinación donde el
rescate de los elementos cotidianos realza el valor de aquello que se nos
oculta porque día a día se encuentra frente a nuestros hasta desaparecer. Este
énfasis procede de la fusión constante con elementos naturales como árboles,
nubes, plantas, lagos, ríos, montañas y olas en un perfecto ejemplo de cómo la
naturaleza misma ha esculpido los sueños y las visiones humanas desde hace
miles de años, y cómo éstas vuelven a esa fuente inagotable en un juego grácil
de regeneración constante.
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| The Tryptich |
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