Reseña Cine: Enola Holmes

 

Enola Holmes


Es notable como la imaginación de Arthur Conan Doyle sigue alimentando a las industrias literaria, cinematográfica y ahora a la del streaming a casi 100 años de su muerte. La figura de Sherlock Holmes, aquel detective genial y excéntrico, incluso ha llegado a eclipsar el resto de su obra, donde es posible encontrar relatos que se desarrollaban a lo largo de diferentes géneros y temáticas.

Hoy en día, Holmes vuelve a estar en el centro de la pantalla gracias a su hermana, Enola, y a una película bastante descafeinada. La hermana menor del detective, por supuesto, no fue una creación de Conan Doyle, sino de Nancy Springer, autora bastante menor que escribió una serie infantil juvenil donde la quinceañera asumía el rol de protagonista. Un pastiche que no aporta mucho al canon que el autor escocés desarrollara a lo largo de décadas y al que un infinito número de escritores, directos, guionistas y un largo etcétera nunca dudarán en exprimir un poco más, en especial cuando lo derechos de autor son, en este caso, terreno confuso.

El primer libro de la serie, El Caso del Marqués Desaparecido, ahora da pie a una adaptación que, ante la pandemia, pasó directamente al streaming, en específico a Netflix, con todo lo que ello implica.  Como el título lo indica, Enola se embarca en una aventura para rescatar al marqués. Interpretada por la archiconocida Millie Bobby Brown de la muy venida a menos Stranger Things – hábil movida de publicidad –, es llamativa la forma en que Enola se dirige constantemente a la cámara, a menudo de manera algo provocativa, buscando la complicidad de los espectadores a través de un truco que podía haber sido algo original hace una década, pero que ahora se siente trillado y burdo, en especial cuando viene acompañado de deseos tan adolescentes de cambiar el mundo y defender las causas justas.


Y es que en esta adaptación todo está calculado al milímetro. Todo está decidido de antemano: qué es posible decir y qué no, qué puede incluirse y qué no, qué puede aparecer en pantalla y qué no. Tampoco es difícil adivinar que la madre de Enola, Eudoria (Helena Bonham Carter) ha sido quien ha moldeado el carácter de su hija. Ambas son proclives a los discursos bienintencionados y a los aspavientos. Lo que recalca aún más una actriz afroamericana que además es maestra de jiu-jitsu, disciplina que, por supuesto, la joven Holmes también domina mientras que su perorata frente a la cámara parece no tener fin.

El enganche de Henry Cavill como Sherlock Holmes no podría ser más débil. Su actuación es ramplona en extremo aunque esto no depende tanto de sí mismo como del guion y del director. Su hermano mayor, Mycroft (Sam Claflin), no lo hace mucho mejor. Su única gracia, posiblemente, sea su actitud fría y su aire de superioridad acordes a su función gubernamental. Del inspector Lestrade nada puede decirse, salvo que se ajusta perfectamente a las exigencias políticamente correctas de la película tanto en color como en raza y actitud, es decir, es acorde a una aventura juvenil que toca todas las teclas necesarias para un producto a la medida de Netflix, no la menor de éstas una continuación que de seguro incluirá muchas más entregas y quizás incluso algunos spin-offs. Uno llega a desear que la demanda de los herederos de Conan Doyle llegue a buen puerto para evitar más cintas de este tipo.


Para una continuación no hay mayores razones narrativas o cinematográficas, sólo el obtener ganancias de un discurso que progresivamente se vuelve tan cansador como la misma Enola Holmes. Quizás Netflix ya piensa en adaptar sus propuestas a las nuevas reglas de diversidad – pero no calidad – que comenzarán a regir para los Oscars en 2024. De acuerdo a éstas, una película tan mediocre como Enola Holmes podría incluso llevarse algún premio. Por ahora, todo lo que hay es una joven unidimensional que dista años luz de un personaje masculino infinitamente más complejo e interesante. 

 

Enola Holmes

2020

Netflix

123 mins.

Comentarios

Entradas populares